Aprovechando el regreso a clases y la reanudación de las visitas, el Museo del Holocausto de Curitiba lanzó esta semana una campaña educativa contra la intolerancia. Se espera que diez mil personas sean impactadas por la acción.
Según el Museo, la pieza central de la campaña consiste en dos gomas de borrar personalizadas con las palabras “(in)tolerancia” y “(ir)respeto”, que se entregan a cada estudiante que visita el museo.

La idea es que el acto de borrar el prefijo de las palabras, convirtiéndolas en “tolerancia” y “respeto”, sirva como una experiencia pedagógica y simbólica, mostrando que el cambio comienza con elecciones individuales y cotidianas.
La campaña se extiende hasta agosto, con la distribución de las 10.000 gomas de borrar producidas para la acción.
Cómo visitar
Docentes y público en general deben programar las visitas con antelación en el sitio web del Museo. No hay costo, pero no se permite la entrada sin programación previa.
